Este fin de semana, Querubín ha ido de convivencia con su grupo de tiempo libre. Están estructurados por edades y en el grupo de mi ángel solamente hay niñas y él. Para otro adolescente esto seria una gozada, pero para mi niño, no. NO. Él se encuentra fuera de lugar entre tanta compañía femenina.
Ayer a la noche, tras un fin de semana agotador, Querubín en su cansancio me desveló sus penas.
-Querubín: "Es una mierda estar en un grupo sólo de chicas, no puedo hacer nada. Quiero que vengan más chicos"
- Yo: "¿Pero que es lo que pasa?¿Qué problema tienes porque sean chicas?
- Querubín: En el otro grupo (los que tienen un año menos) se lo pasan de maravilla. Se juntan todos los chicos y se divierten.
-Yo (en mi ignorancia y desde mis convicciones feministas arraigadas): Cariño, ¿tú no puedes hacer las mismas cosas con las chicas?
-Querubín (con cara de asombro):¡¡¡NOOO!!!. Los del otro grupo hacen concursos de eruptos, de pedos...¡¡se lo pasan en grande!!. Si yo lo propongo en mi grupo chillan y dicen...¡¡Que asco!!.
Sin palabras me dejo mi Querubín.