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lunes, 10 de octubre de 2011

MODA V

Con el ajetreo que he tenido en este mes de septiembre y principios del de octubre, casi no me ha dado tiempo a contarles las novedades acontecidas en este mes de agosto.

Una de ellas fue relativa a la moda y nuestro querido Querubín nos volvió a sorprender con su rápida asimilación de las nuevas tendencias. Se preguntarán Ustedes ¿cúal será esta novedad en el vestir? ¿serán de nuevo los bañadores-slip-braga náutica? ¿se referirá a los pareos para hombre? ¿tal vez hable de los turbantes?. Pues no, se equivocan, es mucho más sencillo, se trata de estar en la piscina a 40º con la camiseta puesta todo el tiempo -excepto los breves chapuzones en los que se la quitaba-.

Una madre más experimentada, con un angelito de 20 años, me alivió al comentarme que es una moda transitoria. Aproximadamente durante dos veranos los querubines deciden taparse haga el calor que haga. La verdad, no era el único. Me reconfortaba ver a otras y otros adolescentes con sus camisetas y bañadores hasta la rodilla -ellos- y sus camisetas y pantalones cortos -ellas-. La verdad es que parecían formar parte de una secta fundamentalista tan vestiditos tomando el sol.

Lo más divertido era cuando decidían (una o dos veces al día, no más) despojarse de sus atuendos piscineros e ir al agua. Ese moreno de trabajador al aire libre, ese pecho blanquecino...todo un poema ver a Querubín.

Dirán Ustedes, sobre todo quienes no tengan hijos o hijas adolescentes, ¿no le habéis preguntado porque no se quitaba la camiseta con tanto calor y en una piscina?. Pues si, es una buena pregunta, pero les contestaré con otra ¿han probado Ustedes a preguntarle a una coliflor porque es blanca?, probablemente les dará la misma lógica respuesta que un adolescente.

viernes, 9 de septiembre de 2011

VUELTA A LA NORMALIDAD

Ya pasó el verano y con el las largas y deseadas jornadas de sol y piscina. Las vacaciones te dan más tiempo para descansar, para aburrirte de no hacer nada y para disfrutar de la siempre agradable compañía de los tuyos...incluidos los maravillosos adolescentes.

Como tengo muchas y bonitas historias de adolescentes y, sobre todo, de querubines, iré poco a poco recobrando el ímpetu escritor (todas de golpe les aburrirían, fieles lectores y lectoras).

Como les dije en la última entrada antes de las vacaciones, mi querubín llegó de Inglaterra cargadito de regalos y de buenas intenciones. De los primeros ya les hablé -aún me estoy recobrando de la emoción- y estas últimas se las voy a listar (que me gustan las listas un montón):

1ª intención de Querubín al llegar: Continuar haciendo lo que me de la real gana
2ª intención de Querubín: Comer todo lo que no he podido en Londres
3ª intención de Querubín: No hacer nada productivo en el resto del verano
4ª intención de Querubín: Pegar, molestar e incordiar mucho a Querubincito que no he estado con él en quince días.

La verdad, en honor a Querubín, es que cuando se propone algo lo lleva a rajatabla. Algunas de sus intenciones no las hemos podido evitar del todo (la 2ª y la 4ª) y otras hemos intentado frustarlas desde un comienzo (hay que tener en cuenta nuestra ya conocida psicología y sabemos que decirle a un niño que si a todo, acaba siendo negativo).

Pero bueno, empecemos con las anécdotas de este periodo estival.

La primera sucedió sin estar yo presente (pero me lo contaron diferentes personas y coincidían las versiones). Querubín estaba jugando al fútbol en la piscina y en uno de los intentos de gol de los rivales un balón impacto contra sus tiernos deditos. Comenzó a gritar (supongo que primero al rival y luego de dolor) y fueron (él y todos los demás componentes de su cuadrilla -vamos los dos equipos que estaban jugando al fútbol-) donde la socorrista.

La pobre chica (que a lo largo del verano nos ha demostrado ser una persona alegre, paciente y  responsable) pensó que podía tener algo roto y tras inmovilizarle los dedos le mandó ir al centro de salud. En ese momento todos comenzaron a gritarle (incluido Querubín): ¡¡¡¡¡¿podrá jugar al fútbol?!!!!. La chica no entendía nada hasta que le dijeron que mi Ángel es el portero del equipo y que estaban en puertas del gran torneo del pueblo.

Al final lo de mi niño fue una fisura que curó estupendamente y Querubín hizo grandes paradas en el torneo (en el que quedaron terceros, para gran disgusto suyo que se veían campeones desde el principio -son un poco fantasmas mi niño y sus amigos-).

La verdad es que el torneo de futbito ha dejado grandes historias para contarles, pero por hoy ya es suficiente, así les dejo con la expectación.