jueves, 29 de diciembre de 2011

Querubín y los idiomas

Mi querido niño y yo nos fuimos de compras el otro día. Yo, madre abnegada, decidí no enfadarme con él en toda la tarde (mi ulcera me apoyo en esta ardua tarea) y él , adolescente en funciones, creo que decidió pedirme todo lo que había en las tiendas.

Les voy a poner en antecedentes: Querubín y yo, centro comercial en el centro de Bilbao (permitanme la redundancia), vacaciones de navidad. Estuvimos visitando esas tiendas tan monas y agradables con música discotequera y ropa que yo, por tamaño, no me podría poner ni como pañuelo. Al final, mi ángel se decidió por unos vaqueros (iguales a los anteriores 500 que habíamos visto) que le quedaban lo suficientemente grandes como para llevarlos a la altura de la cadera y enseñar el calzoncillo. Con esta compra dimos por terminado el periplo de gastos y nos dirigimos a la zona de cafeterías.

De repente... mi niño comienza a abrazarme y decirme lo guapa que soy. ¿Un ataque de amor filial?, se preguntarán Ustedes. "No", les contestaré yo, simplemente pasábamos cerca de una heladería y él quería un helado.

Como ya les he dicho antes, había salido de casa dispuesta a complacer a mi Querubín y por lo tanto nos dispusimos a comprar un helado. En la heladería estaba una mujer extranjera que en ingles le pedía a la heladera dos helados (de chocolate y de vainilla, por si tienen curiosidad por los gustos de las mujeres extranjeras de habla inglesa en cuestión de helados). Cuando la señora en cuestión pagó y la heladera le dio gentilmente las gracias ("thank you", fue concretamente lo que dijo), le tocaba el turno a mi niño de pedir su helado (por supuesto el más grande de toda la heladería, que mi Querubín es de Bilbao).

Querubín, señalando la foto de un gigantesco helado: "I want one of this"
La heladera: "¿Cream?"
Yo: ¡¡¡Querubín, tú en castellano!!
Mi ángel, mirando a la heladera y respondiéndome a mi: ¡¡No, ella sabe ingles y yo también, así que practico!!.
La señora extranjera que seguía guardando los cambios no dijo nada pero puso cara de estar pensando: "¿Se estarán riendo de mi?".

Luego, ya en privado, mi niño me dijo que esa frase le salia muy bien cuando estaba en Inglaterra y que tenía que practicarla. Claro que si, hijo mio, amortiza el viaje que a frase por año algún día dominaras la lengua de Shakespeare.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Querubin y los Reyes Magos

Querubín siempre ha tenido una relación muy especial con los Reyes Magos (el es como muy de conservar las tradiciones) y sin embargo lloraba como un descosido en el momento en el que se le acercaba un Santa Claus (de los de los centros comerciales, que la verdad, son para llorar con esas falsas barbas y esos cojines en la barriga).

Nosotros, sus queridos padres, nos encontramos con el problema de que Querubín llegaba a los diez añitos y aún no daba muestra alguna de saber nada sobre la verdadera procedencia de los regalos del 6 de enero y aunque creíamos que debía enterarse antes de llegar al bachillerato, nos daba pena romper esa bonita ilusión.

Un día, Querubín y un amigo suyo estaban bajando las escaleras de un centro comercial y detrás de ellos estábamos la madre del amigo y yo. Querubín se dio la vuelta y dijo: ¿Es verdad que los Reyes Magos no existen?. La otra madre y yo nos miramos y decidimos dejar para casa aquella conversación.

Al llegar a casa, llevé a Querubín a su cuarto y lejos de los aún tiernos oídos de su hermano retomé la conversación.

Yo: "Mira cariño, antes me has preguntado si los Reyes existen. Bueno, pues no, los Reyes Magos le llevaron a Jesús regalos y nosotros, los padres y las madres seguimos esa tradición y dejamos regalos a nuestros hijos"

Querubín: "No, no te preocupes, que yo si me creo lo de los Reyes"

Yo: "Que no cariño, que no existen"

Querubín: "Amatxuuuu, que les he visto cuando van al coleeee"

Yo (Sacando fotos del álbum familiar): "¡Que no, que Melchor es tu tío disfrazado!! ¿no le reconoces?

Querubín (un poco nervioso): "¿y Baltasar, ¡¡Que Baltasar es negro!!"

Yo (también un poco nerviosa): "Chico, pues un amigo de una profesora que es del Congo".

Querubín: "Vale (en un tono bastante seco)"

Yo: "Por cierto cariño, ahora tienes que callarte y no decirle nada a tu hermano, ehhh¡¡ Tienes que hacer como cuando te dije lo del Ratoncito Perez que nunca has dicho nada".

Querubín (comenzando a llorar a lágrima viva): De, de, de eso ya no me acordaba¡¡¡¡¡

Un rato de abrazos después me miró y preguntó: "El Olentzero si existe, ¿verdad?"

Yo: "Si cariño, si, ala duerme (al fin y al cabo que más da que lo sepa en bachiller que en la Universidad, pensé).

Sinceramente nunca he vuelto a tocar este tema con él, parece por sus comentarios que alguien le quitó la ilusión del Olentzero, pero no fui yo. Tampoco le he hablado aún de la cigüeña ni del hombre del coco, ¡¡¡no me atrevo!!!.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cumpleaños

Ayer me acusaban algunos de los fieles seguidores de este blog de tenerlo abandonado. Es cierto, ultimamente no he tenido tiempo para nada (fijense Ustedes que ha habido días en que he estado respirando una vez si y otra no para ganar tiempo), pero aquí estoy de nuevo a contarles las ultimas andanzas de mi pequeño.

Hace unos días fue mi cumpleaños. Querubincito llevaba unos cuantos días encerrandose en su cuarto a preparar algo que regalarme ( son ocasiones en las que el terror me paraliza ya que mi pequeñin con tijeras y pegamento tiene exactamente la misma proporción de buena voluntad que de poca habilidad), con lo cual yo sabia que iba a tener una sorpresa.

Querubín, sin embargo, no había dado muestras de estar interesado en ofrecerme detalle alguno por mi efemerides...pero nunca se pierde la esperanza.

Llegó el gran día, me levanté de la cama y fui a despertar a Querubín. Me gruñó como hace todas las mañanas y como yo tampoco soy de grandes efusividades a esas horas, me fui a desayunar. Media hora más tarde desperté a su hermano que según abrió el ojillo me dijo: "Felicidades amatxu" y se levantó para darme una postal y un llavero que me había hecho (estas son las pequeñas cosas por las que Querubín desprecia a su hermano y le considera un asqueroso pelota).

Querubín, desde la cocina, alcanzó a oir a su hermano y vino rapidamente donde mi con uno de sus tebeos de Mortadelo en la mano.

-"Toma Amatxu, felicidades. YO TAMBIÉN ME HE ACORDADO", me dijo Querubín mientras miraba con cara de desprecio a Querubincito.
-"Cariño, este es uno de tus tebeos", le respondí yo mientras intentaba sofocar un ataque de risa.
-"Si, confesó, pero no te preocupes, es de los que me has comprado tú"

Mi ulcera y yo nos quedamos mucho más tranquilas al saber que no había despilfarrado el patrimonio familiar en un absurdo regalo para su madre.  Así es Querubín, austero y ahorrador.

martes, 29 de noviembre de 2011

VISITAS

Ayer tuvimos visitas en casa, un compañero de trabajo salvadoreño vino a cenar con dos amigas, una de ellas cubana y la otra ecuatoriana (están los tres haciendo un master aquí).

La cena transcurría con total normalidad explicándonos y contándonos mutuamente las diversas y exquisitas diferencias gastronómicas entre los cuatro países (por cierto, descubrí que el arroz a la cubana no es típico en Cuba) cuando mi querido Querubín decidió intervenir:
- Querubín mirando fijamente a la chica cubana: "Si eres de Cuba, ¿te han dejado salir de allí?"
- El resto de los presentes entre risas nerviosas y queriendo quitar peso a la pregunta: "No ves que está aquí, je,je,je"
- Querubín -que nunca se da por vencido-: "Pues mi profesora de geografía me ha dicho que en Cuba hay una dictadura y que no les dejan salir de allí".
- Yo: "¿Habéis probado alguna vez las anchoas en aceite?"
- Mi compañero de trabajo entre risitas nerviosas: "Ya ves, pues ha salido".
- Querubín pensando que no nos enterábamos de nada: "¡¡Ha podido venir escondida en un barco!!".
- Yo: " Y la tortilla, ¿que os parece la tortilla de patatas?
Aquí intervino la chica cubana y le dio a Querubín una explicación sobre los bloqueos que pareció convencerle. Entre eso y que yo le metí en la boca un pastel de arroz, se cayó un rato y seguimos hablando de lo que se parecen las calles de La Habana al Casco Viejo bilbaíno.
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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Otra de Querubín con la comida

Estaba mi criaturita comiendo absolutamente concentrado en el plato que tenía delante (y que eran unas alitas de pollo guisadas). Allí estaba dedicando todas sus dotes de futuro superdotado en sacar la carne y chupar los huesillos sin preocuparse de lo que se estuviese manchando (esto por un lado me da un poco de asquito y por otro una sana envidia).

De repente alzó la cabeza del plato y mi ulcera se alarmó (cuando Querubín deja de comer de golpe es bueno prepararse para lo peor). En estos momentos es cuando mi niño pregunta algo grandioso o afirma algo rotundo ( o se levanta para ir al water, que no necesita tomar activia). Esta vez tocaba una bonita reflexión que me apetece compartir con Ustedes por si nunca se les había ocurrido:

- Querubín, mirándome a los ojos: ¡¡Que pena que los pollos no vuelen largas distancias!!
- Yo (extrañada de semejantes pensamientos con los dedos embadurnados de salsa): ¿Por qué, cariño?
- Querubín mirándome extrañada como pensando "mi madre nunca se entera de nada, como se nota que no es superdotada": Pues porque si volasen tendrían alas más grandes y habría más carne para comer.

Mi ulcera y yo estuvimos de acuerdo, no sabemos si grandioso, pero el pensamiento de Querubín esta vez estaba cargado de lógica.

viernes, 18 de noviembre de 2011

LAS TIENDAS FAVORITAS DE QUERUBÍN

Les voy a proponer una pregunta, ¿cual piensan Ustedes que es la tienda favorita de Querubín? Les voy a dejar un tiempo para pensar aunque no sé por qué, no creo que acierten.

Lo lógico es pensar en un comercio de vídeo-juegos o consolas, verdad?. Pues no, mi niño con lo que realmente babea desde pequeñin, esos escaparates que hacen que pegue la naricilla al cristal y que sus papilas gustativas comiencen a segregar saliva son......las carnicerías (y charcuterías).

La verdad es que nunca les he contado que Querubín tiene un don. El ve una vaca pastando en el campo, con su cencerro, sus manchitas, su herbecita alrededor y realmente lo que su cerebro procesa es un gran plato de carne frita con sus abundantes patatitas. Si ve un cordero piensa en menestra, si ve un pollo lo visualiza asadito y con pimientos verdes fritos. Él es así.

Para mi es difícil de creer (a pesar de ser desde niña ávida lectora de Asterix y Obelix y saber que este último también tenía ese don - otros personajes ilustres como Carpanta también lo poseían-) semejante despliegue de alabanzas ante un trozo de carne sanguinolienta colocada en la vitrina de una carnicería. Yo, que sería vegetariana sin problemas en caso de no existir el jamón ibérico, reconozco que soy más de pastelerías. Hay si que me pierdo, sin embargo, Querubín y su querido padre pasan delante de la carnicería del barrio y viendo un chuletón se miran el uno al otro tragando saliva y diciendo:

Querubín emocionado: "fíjate, ¡¡Que chuletón!!
Su padre secándose las lágrimas, emocionado: "Te imaginas lo bueno que tiene que estar"
Querubín contando monedas de sus bolsillos: "¿entramos?"

En ese momento es cuando mi ulcera y la hipertensión de mi media naranja les agarran del brazo hasta alejarles de ese antro de perdición y colocarles delante de la frutería donde calman su ansia a base de naranjas y manzanas.

Ayer a la tarde cogí el carro de la compra decidida a abastecer a mi querida familia de todo lo necesario para su alimentación.Querubín en un despliegue de besos y abrazos sin fin me acompañaba por la casa diciendome:"por favor, por favor, traeme esa paletita tan rica", de otra habitación salía una voz que decía: "y un poco de queso fresco". Mi niño me acompañó hasta el ascensor entre mimos y promesas de unos San Jacobos de carne, queso y jamón. Una locura lo que me quiere mi Querubín.

martes, 15 de noviembre de 2011

Gimnasia

En estos días previos a los excesos navideños y posteriores a los excesos veraniegos, he decidido ponerme por quingentésima vez a dieta (yo no llevo la cuenta pero mi ulcera si). El otro día leí que los kilos cuesta más bajarlos a partir de los cuarenta y debe ser cierto por que en las últimas 5 dietas me ha costado más bajar y menos recuperarlos, así que he decidido romper con mi faceta de vaga (construida durante muchos años y mantenida contra viento y marea) y hacer deporte.

Apuntarme a un gimnasio era una opción, pero tengan Ustedes en cuenta que como mujer trabajadora por cuenta ajena y madre de Querubín y Querubincito a tiempo completo, lo único que haría es aumentar las estadísticas de la gente que se matricula en un gimnasio y luego no va (y a mi lo de ser el 0,03% de algo no me gusta), así que decidí comprarme el wii sport resort active fit (o algo así) y además el wii yoga (para mi ulcera) y ponerme a ello.

El estreno fue el domingo y causo gran expectación. Mi media naranja no vino a verme porque los capítulos de Navy investigación criminal le tenían abducido frente al ordenador, pero mis querubines se tumbaron en la cama a ver como movía el esqueleto.

La wii es como una especie de bascula con voz y mala leche. Te manda elegir una muñequita monisima y delgadisima a la que le pone tu nombre y luego te pesa. Según va leyendo tu peso e Índice de Masa Corporal va engordando a la muñeca hasta que te ves reflejada en un personaje rechoncho y entonces te dice con voz gutural: "te aconsejo que tu meta sea adelgazar". No te fastidia, si mi meta no fuera adelgazar aquí iba a estar aguantandote, le contesto un pelín molesta. Mis angelitos se ríen desde la cama.

Comienzo con el hula hop que me recuerda a mi niñez. Mover la cadera no tiene problemas, pero coger los aros que te lanzan (todo muy virtual, eso si), tiene su aqué y acabas sobre la tabla de la wii con un píe levantado, girando la cadera e inclinada hacia la izquierda. A mis querubines se les caen las lágrimas.

Seguido y tras oír a la maquina decirme que soy una principiante y que tengo que mover más la cadera, decido ir a correr un rato. Al menos no me lanzarán cosas, pienso. La wii me pide que siga a la muñeca-monitora y que no la adelante, pero mis hijos me ruegan una y otra vez que la adelante a ver que pasa. Me niego. Insisten. Les digo que no entre jadeos. Me lo suplican. Accedo y adelanto la monitora, la wii se enfada y me dice que ahora siga a un perro. Agacho la cabeza y sigo corriendo. Querubín me dice que he corrido muy despacio. Le miro mal.

Ya sudando pero con la adrenalina a tope decido seguir con el kunfu rítmico. Tengo que hacer lo mismo que unos muñecos vestidos de karatekas con grandes bigotes. Si me equivoco en los movimientos me tiran un jarrón a la cabeza (bueno a mi muñeca, pero ya estoy muy identificada con ella). Mis criaturas me gritan: "hazlo mal, porfi, hazlo mal". Mi ulcera se está enfadando con ellos y tiene ganas de tirarles los mandos a la cabeza, la contengo mientras intento seguir el ritmo. Me equivoco, me cae el jarrón y mis niños se ríen (los vecinos de los barrios cercanos también les oyeron reírse).

Decido dejar de hacer ejercicio hasta llamar al cerrajero y poner candado de seguridad en la puerta de mi habitación. Querubín se queja: "Jo, ahora que iba a coger la cámara y grabarte para poner en You Tube a la mama bailona" . Le miré, sonreí y pensé: Ríe, ríe pero por ahora el que sale en internet eres tú, Querubín.

jueves, 10 de noviembre de 2011

EL TERCER HIJO

 
He descubierto que tengo un tercer hijo. Llevaba tiempo sospechándolo, pero en estos últimos meses lo he confirmado y estoy segura de ello.

Se extrañarán Ustedes y se preguntarán ¿como es posible?. Bueno, yo creo que se trató en su momento de un extraño embarazo que finalizó con un parto indoloro y del que nació un hijo invisible (sospecho por su comportamiento que su sexo es masculino -sobre todo por comparación con sus dos hermanos-)

Mis sospechas comenzaron hace mucho tiempo. Yo preguntaba: "¿Quién ha dejado sin dar la bomba del water?". Se hacia un silencio. Yo repetia:" ¿Quién ha dejado sin dar la bomba del water?". Se oía la voz de Querubín: "Yo no", segundos despues Querubincito decía "Yo tampoco".

La primera vez lo deje pasar, pero con los años han ido viniendo muchas situaciones parecidas. Mi pregunta variaba:

¿"Quién ha dejado la luz dada?, ¿Quién ha acabado el rollo de papel de water?, ¿Quién ha dejado las toallas tiradas despúes de ducharse? ¿Quién ha acabado el chocolate? ¿y los yogures? ¿y los caramelos?, etc...

Las respuestas siempre eran las mismas por parte de Querubín y su hermano: "Yo no".

Comencé a pensar posibilidades. Una de ellas era que fuese mi media naranja, pero no, ella nunca usa el baño pequeño y su tensión le hace moderarse mucho con el chocolate. Otra era que fuese yo y luego sufriese súbitos ataques de perdida de memoria, pero me lo hice mirar y no tengo, por ahora, problemas de demencia -aunque los tendré por culpa del tercer hijo, estoy segura-. La tercera era la que definitivamente he llegado a considerar real...tengo un tercer hijo (a mi ulcera nunca la consideré culpable por no tener necesidades fisiologicas).

Este hijo, al que no pienso poner nombre, ha demostrado varias cosas:

- Es invisible
- Caga varias veces al día y no sabe tirar de la cadena (eso o quiere que veamos la textura y el olor para hacerse presente).
- Es extremadamente desordenado y torpe (todo lo que se rompe en casa es por su culpa).
- Sólo se alimenta a base de caramelos, yogures, galletas y chocolate. Jamás prueba las acelgas.

Cuando veo las cosas que hace, vuelvo a mi niñez y recuerdo aquellos bonitos cuentos en los que unos alegres duendecillos trabajaban por la noche para que el buen carpintero, zapatero o sastre tuviera la labor encargada a tiempo. Yo miro a mi alrededor y reconozco que no entiendo porqué a mi (que no seré tan buena como el sastre de cuento, pero tengo mis cositas) en lugar de alguien que se dedique a  planchar, lavar y limpiar la casa, me ha tocado un tercer hijo que es un autentico capullo.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Esta vez si que vuelve Querubín

Querubín el otro día nos dijo que ya sabia lo que va a ser de mayor. Su querido padre y yo nos miramos y luego le miramos expectantes. Entonces él nos saco de esa inmensa inquietud por saber el futuro de nuestro hijo, diciendonos: "me esta pareciendo que yo de mayor lo que voy a ser es super-dotado". Nos pareció que a pesar de estas dotes que el intuye, no entendía nuestras carcajadas (incluso llego a enfadarse por que mi ulcera se reía muy alto).

Bueno, este proyecto de super dotado que tenemos en casa, el viernes se cayó en el entrenamiento de baloncesto (mientras bajaba una escalera con otro del equipo a la espalda, que ya tiene narices el sucedido) y se hizo daño en la mano. Teníamos un cumpleaños y de camino recibí un mensaje de mi media naranja que decía: "Querubín se ha hecho daño en la mano, ¿le llevo a urgencias?" (este tipo de mensajes os sonará a la mayoría de las mujeres que leéis este blog, ya que seguramente es parecido a los que soléis recibir. Los hombres, sin embargo, recibís mensajes de este tipo: "Querubín se ha caído en el entrenamiento, estoy en urgencias esperando a que le hagan un placa". Un poco más eficaces que somos las del cromosoma xx). Cogí el teléfono y les dije que en un momentito llegaba y lo hablábamos.

Allí, en el lugar donde se celebraba el cumpleaños, pude ver la mano (realmente muy hinchada) de mi niño y le dije: "nos vamos a urgencias". Él, supongo que dolorido, me contestó mirándome con ojos de cordero degollado:"Vale, pero primero....merendamos".

Tras merendar nos fuimos al hospital y de camino me dijo: "bueno, también me duele bastante el tobillo". Mi ulcera me preguntaba al oído (que es muy discreta):¿pero Querubín no ha estado jugando al fútbol antes de merendar?. Si, le contesté yo, pero callate que es muy sensible.

Allí nos fuimos y tras una caladura enorme y una hora de espera tuvimos el diagnostico: Esguince en el pie izquierdo y artrosis traumática en los metacarpios 4º y 5º. Querubín salió de allí con un pie vendado y una mano inmovilizada con una escayola que tiene que llevar 8 días y hacer reposo. Al traumatologo no le dije nada del fútbol de mi niño ni de la merienda, no sé porque no me pareció del todo bien (yo como mi ulcera también soy muy discreta).

Los amigos de Querubín

Pensaran Ustedes, y en ocasiones les doy la razón, que a Querubín es difícil superarle. Se equivocan al pensarlo ya que ayer a la noche recibí una llamada de una amiga que me dejo claro que todo es mejorable, incluso mi Querubín.

Esta amiga, a la que quiero mucho, tiene un hijo un año menor que el mío. Ambos estudian en el mismo colegio y les diré, por darles más datos, que es la profesora particular que hemos elegido (ya que su fama de buena pedagoga la precedía) para ayudar a Querubín con las mates (que como habrán leído en la entrada anterior, no son su asignatura favorita). Con estos antecedentes creo que comprenderan mejor la historia que es digna de un lugar destacado en este blog.

Esta amiga, llamemosla X, y su hijo, llamemosle Serafín por aquello de continuar con la corte celestial de adolescentes, estaban pasando un bonito fin de semana sin deberes (al menos esto le había dicho este Serafín a su madre) y sin preocupaciones, cuando recibieron la llamada de la madre de otro ángel de su clase.

X: ¡Hola!
La madre del otro ángel amigo del Serafín de X: ¡¡Estoy desesperada!!. Ahora va este y me trae un suspenso en mate...
X: ¿Que nota de mate? ¿les han dado la nota de mate?
La madre del otro ángel amigo del Serafín de X:  Si, y sólo han aprobado tres...
X: Te tengo que dejar que tengo la vista cansada y se tiene que sentar un rato.

Mi amiga X colgó el teléfono mientras gritaba:¡¡¡¡¡¡Ven aquí mi Serafín!!! y su Serafín apareció.

X: ¿Te han dado la nota de mate?
Serafín: Si
X: ¿Y por que no me la has dicho?
Serafín: Quería darte una sorpresa.
X (aquí luego me confesaba que lo peor es que por un momento se imaginó a su querido hijo enseñándole una matricula de honor, por lo menos y esperando al momento adecuado para enseñarla y que más ilusión le hiciera a su madre): ¿Yque nota has sacado?
Serafín: Un 3,5.
X (cuya vista cansada ya no podía más): ------------------------------------(sin palabras).

Mi amiga intentó explicarle a Serafín que cuando alguien quiere dar una sorpresa a otra persona es por que esta tiene connotaciones positivas y no para matarla de un disgusto. Esperemos que lo haya entendido y sino siempre nos quedará el consuelo del internado (seguro que nos hacen descuento por grupo).

Del momento en el que mi amiga encontró la agenda de su Serafín y vio que no sólo tenía deberes sino también examen de lengua hoy lunes....¡¡y no había llevado el libro para estudiar!!, casi mejor no digo nada por si hay menores leyendo el blog.

lunes, 24 de octubre de 2011

QUERUBIN Y LAS MATEMATICAS


Mi tierno infante, que hasta ahora no había tenido muchos problemas con las matemáticas, le pusieron un examen al poco tiempo de empezar el curso. Querubín llegó a casa con un magnifico 2,7 (sobre 10).

Yo: ¿Te han dado la nota de mate?
Él: Si
Yo: ¿Y....?
Él: .....Un 2,8
Yo: ¡¡¡¡¡Que!!!!
Él: Es por el nuevo profe que no le he pillado el truco a sus exámenes, además hemos pencado casi toda la clase, bueno han aprobado cuatro o cinco, y ya sé en lo que me he confundido, ha sido en los signos......Ah¡¡¡ y la semana que viene va a poner una recuperación ya que hemos suspendido mucha gente.

Como se imaginaran Ustedes, me quede mucho más tranquila ya que un 2,8 compartido con mucha gente es mucho mejor que un 2.8 solitario, ¡¡donde va a parar!!.

Recurrimos a la ayuda familiar (ese tío de ciencias, inteligente y bien dispuesto que siempre debe haber en una familia) y Querubín preparó concienzudamente la recuperación. El día del examen partió contento (a mi niño va a alterarle un simple examen) y dispuesto a sacar por lo menos un 9.

Yo: ¿Qué tal el examen?
Él: ¡¡¡Muy bien!!!
Yo: Espero que apruebes.
Él: Por supuesto, además nos ha dicho el profesor que nos va a poner la nota del examen en el que la tengamos más alta......¡¡¡Ymás de un 2.8 saco seguro!!!.

Pasaron los días y a mi angelito le dieron la nota de la recuperación de mate. Yo la esperaba impaciente: ¿será un 8? ¿será un 9? ¿tal vez se haya esmerado y sea un 10?.

Yo: ¿Te han dado la nota de mate?
Él: Si...
Yo: ¿Y?
Él: Un 2,7
Yo: ¡¡¡¡Que!!! (pensando, que guasón es mi niño y que sentido del humor más refinado)
Él: Un 2,7. Pero, pero....ya sé en que me he confundido.

Mi ulcera me ha dicho que ella del 2,5 no pasa sin que la tengan que operar y yo aún estoy convaleciente en cama del colapso nervioso. Querubín dice que el tema en el que están ahora se le da mucho mejor...Les permito que hagan apuestas: ¿mi ulcera se tendrá que operar?.


* La imagen no corresponde a ningún exámen de Querubín, pero podría.

martes, 11 de octubre de 2011

SE HA ENTERADO

Probablemente se habrán preguntado en alguna ocasión: Esta madre que escribe con esta soltura en internet sobre su hijo adolescente, ¿se dará cuenta de que en alguna ocasión él puede enterarse?.

Si, es la respuesta. La posibilidad de que Querubín se enterase de mis andanzas literarias era real, pero mi ulcera siempre me había aconsejado que encontrase la manera de desahogarme y escribir es una forma tan valida como otras.

También es cierto que conozco a Querubín como si lo hubiese parido y no tenía gran miedo a su reacción. Ustedes pensaran: "seguro que se enfada", "si se entera querrá que se cierre el blog", etc, etc... Se equivocan.

Ayer a la noche fui a dar un beso a mi Querubín y a fuerza de llamarle así en mis escritos, le dije: "Buenas noches, mi Querubín". Este dio un salto en la cama y dijo: "¡¡Lo sabia, era yo!!.

Yo: "¿Qué dices?"
Querubín: "Si, en ese foro de madres en el que escribes hablas de mi".
Yo: "No te entiendo nada"
Querubín: "Cuentas mis cosas y como me porto, y dices que soy Querubín, ¡¡¡Soy yo, soy yo!!! , ¡¡¡Soy famoso!!!.
Yo: No pude decir nada por el ataque de risa.
Querubín gritándole a su hermano: "¡¡Ama habla de mi en internet y de ti no!!"
Querubincito:"¡¡Que dice!!, ¿Por qué hablas de él? ¿Y de mi?.
Yo: "¡¡Los dos a dormir, es muy tarde!!"
Querubincito: "Seguro que cuenta lo mal que te portas, ala"
Querubín:"Que no, que es un foro entre madres y se dan consejos"
Yo: "A dormir"

Silencio.......

"¡Soy famoso, soy famoso!"

A mi ya se me ha pasado, pero mi ulcera esta mañana seguía riéndose.

lunes, 10 de octubre de 2011

MODA V

Con el ajetreo que he tenido en este mes de septiembre y principios del de octubre, casi no me ha dado tiempo a contarles las novedades acontecidas en este mes de agosto.

Una de ellas fue relativa a la moda y nuestro querido Querubín nos volvió a sorprender con su rápida asimilación de las nuevas tendencias. Se preguntarán Ustedes ¿cúal será esta novedad en el vestir? ¿serán de nuevo los bañadores-slip-braga náutica? ¿se referirá a los pareos para hombre? ¿tal vez hable de los turbantes?. Pues no, se equivocan, es mucho más sencillo, se trata de estar en la piscina a 40º con la camiseta puesta todo el tiempo -excepto los breves chapuzones en los que se la quitaba-.

Una madre más experimentada, con un angelito de 20 años, me alivió al comentarme que es una moda transitoria. Aproximadamente durante dos veranos los querubines deciden taparse haga el calor que haga. La verdad, no era el único. Me reconfortaba ver a otras y otros adolescentes con sus camisetas y bañadores hasta la rodilla -ellos- y sus camisetas y pantalones cortos -ellas-. La verdad es que parecían formar parte de una secta fundamentalista tan vestiditos tomando el sol.

Lo más divertido era cuando decidían (una o dos veces al día, no más) despojarse de sus atuendos piscineros e ir al agua. Ese moreno de trabajador al aire libre, ese pecho blanquecino...todo un poema ver a Querubín.

Dirán Ustedes, sobre todo quienes no tengan hijos o hijas adolescentes, ¿no le habéis preguntado porque no se quitaba la camiseta con tanto calor y en una piscina?. Pues si, es una buena pregunta, pero les contestaré con otra ¿han probado Ustedes a preguntarle a una coliflor porque es blanca?, probablemente les dará la misma lógica respuesta que un adolescente.

viernes, 23 de septiembre de 2011

¡¡Piensa!!

El otro día, en una reunión,  salió el tema de la juventud y había quienes opinaban que los jóvenes, actualmente, no piensan. Yo me acordaba de mi Querubín y le decía a mi ulcera: "A veces preferiría que mi ángel fuese de los que no piensan". Ella me daba la razón.

Estábamos el otro día reunidos en el salón de casa Querubín, Querubincito, el padre de las criaturas, mi ulcera y yo (la tensión alta de mi querida media naranja también estaba, pero si él quiere hablar de ella, que escriba un blog) y salieron algunos temas de debate. No recuerdo muy bien como, pero empezamos a hablar sobre como nos afectan las cosas y como prepararnos para ello. Entonces Querubín tomó la palabra: "Lo que hay que hacer, afirmó con rotundidad, es pensar en lo que  nos puede pasar antes de que pase. Por ejemplo, (nos ilustró), yo me he hecho a la idea de que te vas a morir (mirándome a mi lo dijo) en un par de años, así cuando pase no me llevaré tanto disgusto". Tras una breve pausa en la que mi ulcera gritaba y se sublevaba, continuó: "Bueno, que sino pasa, mejor, eh¡¡¡". Me quede mucho más tranquila con esta última apreciación, que por un momento su frasecita me había sonado a premonición y bueno... me había asustado levemente.

La verdad es que me entró la risa (tal vez un poco histérica) y preferí cambiar de tema. Querubincito, que es muy sentido, estaba ya con la lágrima asomando (supongo que siguiendo el ejemplo de su hermano y preparándose para no sufrir en un futuro).

Me dirán Ustedes, ¿ es mejor que Querubín piense o que no lo haga?. Podemos abrir una votación en facebook.

lunes, 19 de septiembre de 2011

14 AÑOS

Hoy Querubín cumple 14 años. Es inevitable mirar atrás y recordar aquella noche con el goteo, los monitores, la anestesia, las grapas en la tripa....y ¡¡mini Querubín!!.
Una amiga según le vio bajó al Casco Viejo y compró un pijamita para niños prematuros al ver que a Querubín los pijamas del hospital le venían un pelín grandes (vamos que entraban tres como él). Recuerdo el miedo a que no creciese bien y aquellos escasos 2 kilos al nacer le convirtiesen en un niño enclenque y esmirriado, propenso a innumerables enfermedades que yo podía imaginar (mis hormonas estaban muy alteradas en aquellos días).

Ahora, 14 años y 68 kilos después, mi Querubín es un adolescente sano y lucido, grande como un armario de dos puertas y con un 45 de píe. En este momento el único que ve enfermedades es él. Por poner un ejemplo:

 El sábado Querubincito había dejado tiradas por la sala sus playeras (que ya comienzan a ocupar su espacio con un 41) y le obligue (madre petarda que soy) a levantar el culo del sofá y recogerlas. En el mismo momento en que se levantó, su querido hermano se lanzó al sofá para tumbarse y quitarle el sitio. Quiso el destino que su mala obra fuese castigada y se dio un golpe en el labio contra el brazo del sofá. ¡¡Sangró!!.Si apretabas un pañuelo contra su labio, el pañuelo se manchaba ligeramente de sangre. Menos mal que estábamos en el pueblo y allí no tenemos vecindario próximo. Querubín gritó y gritó. Le echo la culpa a su hermano y luego grito más. A la mañana siguiente lo primero que hizo al levantarse fue mirarse el labio y venir a decirme que le había salido una postilla...¡¡¡Angelito!!!.

Ayer al venir del pueblo en el coche, mi cuñada estaba entre Querubín y Querubincito en los asientos de atrás. Mi ángel cada dos minutos decía: ¡¡Mañana es mi cumple!! y luego para entretenerse nos dijo que nos iba a recitar el abecedario a base de eructos (incluso nos aclaró que podía en sólo eructo decir hasta tres letras). Su tía ante la amenaza sutil de Querubín y por miedo a acabar el viaje de mala manera, le dijo: "las hijas de una amiga mía en lugar de eso cantan a dos voces el abecedario"(aclaremos que las susodichas criaturas estudian solfeo desde pequeñas y están especialmente bien dotadas para la música, los míos no).

Mis dos ángeles han sido siempre muy competitivos y el resto del viaje lo hicieron cantando a dos voces el alfabeto.¡¡¡Había que oírles!!! Querubín desafinaba abcde y Querubincito le seguía abcde Mi querida cuñada se arrepintió (y supongo que continuará arrepentida) de su comentario. Yo por otra parte estoy por hacer una prueba con Querubín y si es cierto lo del abecedario igual le hago entrenar y le presento a algún concurso (que nunca se sabe como se puede uno hacer famoso).